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Cuando la ansiedad acecha

     “Cuando yo decía: Mi pie resbala,  Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba.   En la multitud de mis pensamientos dentro de mí,  Tus consolaciones alegraban mi alma”  Salmos 94:18-19  Dios nos ha dotado con la grandiosa capacidad de pensar. Es un proceso que realizamos a diario y de manera casi automática. Algunos expertos dicen que en promedio un individuo adulto puede tener alrededor de 60,000 pensamientos al día. Los pensamientos a su vez cumplen muchas funciones, nos ayudan a solucionar problemas, a procesar situaciones e información, a reflexionar, a ordenar ideas, etc. Quizás por el gran potencial que encierra esta capacidad es que Dios nos exhorta a cuidar nuestra mente y nos anima a enfocar nuestros pensamientos en El y a meditar en su Palabra en todo tiempo.  Existen sin embargo momentos en que los pensamientos parecieran salirse fuera de control. Estos se transforman en una preocupación constante y pensamientos que son cotidianos pasan a ser rumiantes. Algunas veces eso

Aliento en medio del desánimo y la indiferencia

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En los años que llevo trabajando como consejera he podido identificar dos estados emocionales recurrentes en la mayoría de los consultantes con los que he trabajado. El desánimo y la indiferencia . El desánimo nos puede llevar a la inactividad, aislamiento, tristeza, agotamiento físico y pérdida de expectativas y metas. La indiferencia por su parte, se manifiesta como resultado de este desánimo. Llegamos a un punto en donde el desánimo es tal que la indiferencia parece ser un antídoto para aliviar y justificar ese desánimo. Cuando el desánimo y la indiferencia hacen su entrada a nuestra mente y corazón, corremos el riesgo de perder la perspectiva y nuestro enfoque, llevándonos a abandonar nuestras responsabilidades con Dios, con nuestro prójimo y con uno mismo. ¿Cómo podemos salir de este estado? Hay un ejercicio muy sencillo que nos ayudará a re-enfocarnos. No olvidemos que nuestro cerebro es un órgano maravilloso que Dios creó. Algunas de sus tantas habilidades son la capac